IDENTIDAD: AVES DE URIBE – ORNITOLOGÍA
(Comentarios al final de la nota)

Un español en Uribe

«Cuando comuniqué que iba a ir todo el mes de agosto, las personas allegadas a mi que allí viven pensaron: ¿Pero qué va a hacer aquí todo el mes? ¿Sabes cómo es Uribelarrea?
Jesús Alberto Rodríguezj.albertorgascon@gmail.com

Jesús Alberto Rodríguez Gascón nació en Salamanca y actualmente vive en Madrid. Es biólogo por la Universidad de Salamanca, y desde hace una pila de años trabaja en la industria cosmética en la capital española. En agosto pasado estuvo unos días por Uribe, y como entre sus pasiones está el gusto por las aves, deUribe.com le pidió que dejase algunas anotaciones y dibujos (otra de sus pasiones), algo así como un catálogo de las aves que avistó en sus paseos por el pueblo.
Dijo que sí, y prometió enviarnos el contenido por entregas, así que acá van los textos en el orden en que los va enviando desde España.
¡Gracias, Jesús Alberto!
Al final del artículo también estarán las Guías de aves que se pueden consultar, así como las aplicaciones (App) para identificar aves, y que se pueden descargar gratuitamente.
Acá va su escrito:

De Uribe sabía que es una población pequeñita de la provincia de Buenos Aires, ubicada en la Pampa, en la Pampa húmeda (este era un dato importante para mi). No la conocía, pero algo me podía imaginar porque yo, en España, soy natural de una ciudad de Castilla, Salamanca. Y Castilla, aunque está rodeada de montañas, toda la parte central es una meseta muy llana, un páramo, una zona esteparia, parecida a la Pampa, pero más seca.       
Y qué iba yo a hacer en una zona tan llana, sin montañas donde caminar, subir, bajar, las hacen más divertidas. A las personas de mi familia que están aquí yo les decía que no se preocuparan porque tengo una afición que me iba a hacer disfrutar de Uribe cada día. Esta afición son las aves (la ornitología), los pájaros. Buscarlos, observarlos, identificarlos… dibujarlos (la formación que tengo es una licenciatura en Ciencias Biológicas por la Universidad de Salamanca). Y, entre otras cosas, es a lo que me he dedicado los días que he tenido disponibles para ello. Y, además, creo que he despertado la curiosidad por las aves o revivido la afición por ellas a algunas de las personas con las que he convivido aquí. De hecho, es una de estas personas la que me ha invitado a escribir una letras sobre las aves que yo he observado en Uribelarrea, un poco con  la intención de que esta curiosidad por las aves se pueda despertar también en otras personas, que puedan disfrutarlas, valorarlas y, por ende, que tomen conciencia de la importancia de su conservación.       
Como ya he comentado, soy natural de una zona con un paisaje parecido al de Uribe, con un hábitat similar, por lo que intuía que iba a encontrar especies de aves, aunque no las mismas, sí muy similares, que aprovechan nichos semejantes dentro de este hábitat. Pero esta es una zona más húmeda y esto hace que las aves sean mucho más numerosa, que se vean más, y, lo más importante, que la diversidad sea mucho mayor, lo que hace que la observación de aves aquí sea más divertida e interesante.       
Para observar aves es importante usar unos prismáticos, aunque no es imprescindible puesto que muchas de las aves se ven y se identifican sin necesidad de ellos. Pero sí es cierto que con los prismáticos se aprecian los colores mucho mejor, y puede sorprender la variedad y la intensidad de estos colores, ayudan a una mejor identificación de las aves y también a poder observarlas desde una mayor distancia sin la probabilidad de que nos eviten y se vayan o se escondan entre las ramas de los árboles.       
También es importante una buena guía de aves para poder identificar las diferentes especies. Esta puede ser en papel, en formato libro, con fotografías o dibujos, o en formato digital. Hay aplicaciones para móviles muy buenas.

Teros (Vanellus chilensis), pintados por Jesús Alberto

Tero
El día que llegué a Buenos Aires, en el trayecto desde el aeropuerto de Ezeiza hasta Uribelarrea, el primer ave que vi y que identifiqué fue el tero. Lógico porque es muy frecuente, tiene un tamaño que permite verla e identificarla sin prismáticos y además es muy parecida a otra, del mismo género, aunque de disntinta especie, que también es muy frecuente en Europa, el avefría, Vanellus vanellus. De hecho, al tero también se le llama avefría. Su nombre científico es Vanellus chilensis. Su nombre, “Tero”, deriva de la onomatopeya del sonido que emite.
Se le puede ver en pastizales, estepas (es un ave esteparia), también en ambientes urbanos, en zonas de césped, y es frecuente en zonas anegadas puesto que, aunque se alimenta principalmente de insectos, también lo puede hacer de pequeños anfibios y de larvas. Los dos sexos son similares, no tiene dimorfismo sexual, muy frecuente en las aves, y construye el nido en el suelo, en una pequeña depresión, tapizada de hierba y palitos. Es territorial y si nos acercamos al nido puede mostrar signos de agresividad. La puesta suele ser de 3 o 4 huevos.
Se le puede observar durante todo el año.   

Chimango
La siguiente ave de la que quiero hablar es del chimango, Milvago chimango. Me sorprendió, no por su aspecto, poco llamativo, sino por lo numerosos que son en Uribelarrea. Es una rapaz de la familia de los halcones, Falconidae, con un tamaño de unos 40 cm y con ligero dimorfismo sexual, puesto que las hembras tienen las patas de color gris azulado, mientras que los machos las tienen amarillas. En vuelo se aprecia una mancha blanca en la parte dorsal de las alas. Su hábitat es muy variado. Vive en praderas, estepas, también en bosques y montañas, incluso en zonas urbanas, como en Uribe, donde su frecuencia se debe a su alimentación, ya que es oportunista. Come desde carroña (se le puede ver en la ruta comiendo animales atropellados) hasta insectos, como escarabajos, y otros invertebrados, micromamíferos, pollos o huevos de otras aves, como palomas, e incluso se le puede ver en los basureros, comiendo restos o desechos. Como en Uribe encuentran todo este tipo de alimentos con facilidad hace que sean muy numerosos.
Se le puede observar a relativa poca distancia porque son muy confiados y construye el nido, a modo de plataforma, con ramas y puede utilizar los de las cotorras. La puesta es de dos o tres huevos. Su presencia es permanente durante todo el año

Pareja de Milvago chimango en el lápiz de Jesús Alberto.

Hornero
Antes de llegar a Argentina, a Uribe, no sabía nada sobre las aves que me iba a encontrar aquí. Tal es así que desconocía la existencia del hornero. Es muy posible que en alguna ocasión haya visto algún documental en la televisión que hablara de él, pero lo tenía en el olvido.
Es un ave muy frecuente en centro y norte de Argentina y es considerado como el ave nacional de Argentina, de hecho ha aparecido en monedas y billetes, concretamente en el de 1000 pesos. Lo primero que descubrí del hornero fueron sus nidos, construidos en árboles o en postes, y que parecen hornos de barro, de ahí su nombre. El nombre científico es Furnarius rufus. El nombre genérico, Furnarius, deriva del término latino “furnus”, que significa horno. El nombre específico, rufus, significa rojo y es debido al color de su cola. El dorso y las alas son pardas, mientras que la garganta es blanquecina, que hace que se le pueda identificar fácilmente. No presenta dimorfismo sexual, los dos sexos son iguales.
El hornero es endémico de América del Sur y tiene un tamaño entre 16 y 23 cm. Se le ve caminando por el suelo puesto que se alimenta de insectos como coleópteros (escarabajos), grillos. También de larvas, lombrices…
Vive en hábitats con escasa vegetación, como pastizales, en matorrales. También en parques y jardines, por lo que es muy común en zonas urbanas y tierras agrícolas. Como el nido lo construye con barro, requiere agua para construirlos y durante su construcción, sus glándulas salivares se hipertrofian. La puesta suele ser de 4 huevos. Normalmente construye cada año un nido y los nidos abandonados son utilizados por otras aves como estorninos, tordos, gorriones, jilgueros… Es sedentario, por lo que se le puede ver durante todo el año.

Dibujo de un hornero
Hornero (Furnarius rufus) dibujado por Jesús Alberto.

Para investigar más:
Jesús habla de Guías de aves. Ahí va una como ejemplo. Es muy buena, abarca las aves del territorio de Ciudad de Buenos hasta 200 km para adentro, más Uruguay:
Güller Roberto y Masariche Mariano (2017), Aves rioplatenses. Guía de campo. Ecoval Ediciones, Córdoba.
En caso que quieran ojearla, pedirla prestado a deUribe.com, ya que Jesús Alberto nos dejó la que compró en Buenos Aires.

También habla de apps para celulares. Una excelente es Aves Argentinas. Se descarga gratis tanto para Android como para IOS. Es una guía de campo muy completa de las aves de Argentina. Tiene filtros para ayudar a identificar un pájaro (por ejemplo, la longitud y forma del pico, el color de las plumas, etc.).

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2 comentarios en “Un español de visita”

  1. Alicia Paleso

    Felicito a Jesús por su prosa amena y su didáctica clara para explicar el por qué de las cosas.
    Comparto su afición por las aves y espero con muchas ganas sus próximos posteos.

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